También ocurre que el perfil del universitario es el de una persona con escasos ingresos y poco tiempo durante el día para trabajar (especialmente si está matriculado de todas las asignaturas que le permite la normativa y en régimen de evaluación continua -o lo que es lo mismo: de forma presencial-). Estas circunstancias, dificultan que le joven pueda independizarse del núcleo familiar.
Aunando, pues, ambas realidades nace Vive y Convive, que en la actualidad se llama Convive. A través de esta propuesta respaldada por distintas universidades, la ONG Solidarios para el Desarrollo en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, lleva desde 1995 desarrollando este programa en la capital. (Anteriormente también colaboraba en hacer realidad este convivencia intergeneracional la obra social de Caixa Cataluña).
Gracias a él, personas que no se conocen apuestan por una mejora en su calidad de vida y se lanzan a participar en esta "aventura". Unos, pondrán en juego su alegría, su vitalidad, sus ilusiones y su cariño. Los otros, ofrecerán su experiencia, su buen hacer y el lugar donde vive. El día a día y una buena convivencia y armonía entre las partes será lo que determine si la elección ha sido acertada.
Gracias a él, personas que no se conocen apuestan por una mejora en su calidad de vida y se lanzan a participar en esta "aventura". Unos, pondrán en juego su alegría, su vitalidad, sus ilusiones y su cariño. Los otros, ofrecerán su experiencia, su buen hacer y el lugar donde vive. El día a día y una buena convivencia y armonía entre las partes será lo que determine si la elección ha sido acertada.
En este video promocional de otros años, se nos explica esta experiencia de una manera bastante atrayente.
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